Cómo crear a un superhéroe en 3 pasos, por Stan Lee

 

 

Toda buena historia debe tener a un personaje central. Éste, a su vez, debe tener una meta que alcanzar. Ambos elementos, el personaje central y su objetivo, son esenciales para comenzar a escribir un relato. Una vez que uno tiene bien claro lo anterior, puede empezar a planear los obstáculos que el personaje enfrentará para llegar a la meta que se ha planteado.

Pues bien, comencemos con lo primero: la creación de un personaje. Para ello, me tomaré la licencia de recurrir a uno de los creadores más geniales que el mundo ha engendrado: Stan Lee. El genio creativo de Marvel Comics fue el responsable de personajes como Hulk, Iron Man, Capitán América, los X-Men y Spider-Man, entre otros.

Es precisamente el caso del superhéroe arácnido el que más llama la atención. Stan Lee ha narrado en repetidas ocasiones cómo fue que le dio vida a este personaje y cuáles fueron los elementos que tomó en cuenta para darle forma a sus fantásticas características.

Entonces, aquí revisaré los 4 pasos que, según Stan Lee, se requieren para crear a un superhéroe como Spider-Man.

 

 

1. Pensar en un superpoder

Parece una obviedad, pero no lo es. Un superpoder no es sólo una característica física esencial de un superhéroe; sino también un componente que aporta mucho a la creación global de su historia. Definir el superpoder que le darás te ayuda a pensar, por ejemplo, en cómo lo obtuvo –y esto te lleva a crear el background del personaje–; en qué tipo de metas podría tener de acuerdo con sus cualidades sobrehumanas; etc.

Además, precisar el tipo de superpoder de tu personaje contribuirá a encontrar el nombre perfecto para el mismo.

 

 

2. Darle problemas personales

Más allá de las propias condiciones extraordinarias de un superhéroe, que ya de por sí representan un conflicto, es necesario darle cierta complejidad al personaje. Ya tienes definido su superpoder y esto te ayudará a generar sus características físicas; ahora toca desarrollar sus rasgos psicológicos.

Piensa en los problemas personales de tu personaje y esto desencadenará en la precisión de asuntos como su carácter, su manera de enfrentarse a la realidad, sus actitudes, sus miedos, sus inseguridades, sus manías y muchos otros elementos que sirven para crear su historia

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3. Confia en tu idea

Tu personaje está casi listo, tanto física como psicológicamente, lo que sigue es definir una meta que quiera alcanzar y meterlo de lleno en un relato que lo lleve a enfrentarse con los aspectos que has definido anteriormente y con el mundo que lo rodea.

En este sentido, Stan Lee es claro. Confía en tu personaje, confía en tu historia, confía en tus ideas. “Si tienes una idea que realmente te parece buena, no dejes que ningún idiota te convenza de dejarla”.

 

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