Descarga y lee el guion de La Forma del Agua

 

 

Guillermo del Toro es un amante de los monstruos y los mundos fantásticos; un creador de historias fascinantes perfectas para ser llevadas a la pantalla. El mexicano ha sido siempre fiel a sus pasiones y esto lo ha convertido en uno de los realizadores más aclamados de la industria cinematográfica internacional.

El relato que coronó su genial trayectoria fue aquel que lo llevó a ganar el Óscar en el 2017. Me refiero a La forma del agua, una historia de amor entre una mujer sin voz y un monstruo acuático. El guion de esta película, además de ser una anécdota entrañable, es un documento perfecto para toda persona que quiera entrarle a la escritura cinematográfica por primera vez.

Me explico: una de las reglas básicas pero infalibles para los escritores principiantes es narrar cada escena mediante acciones y evitar el uso de diálogos. Y es que el cine es así. En las escenas deben ocurrir las cosas para que su representación en la pantalla tenga sentido (acciones), por un lado; y por el otro, es común que un guionista que apenas inicia caiga en el vicio de generar conversaciones casuales entre sus personajes que no aportan al argumento de la historia ni logran que ésta avance.

Aquí debo hacer un paréntesis. Esta norma funciona perfectamente para empezar a escribir guiones para cine y generar la pericia que todo escritor cinematográfico debe tener. Sin embargo, es una regla que tiene sus matices y que, conforme un guionista adquiere experiencia, puede adaptar a las necesidades particulares de cada historia. Por ejemplo, los guiones de Quentin Tarantino son un claro ejemplo de cómo mantener la tensión y el hilo de un relato mediante conversaciones casuales. No obstante, hay que tener claro que su pericia con los diálogos se formó a través de los años: cuando uno inicia, es mejor evitar este recurso. Cierro paréntesis.

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Ahora bien, en La forma del agua los personajes principales no hablan. Ella por una imposibilidad física y el monstruo por las características propias de su especie (quién sabe cómo se comunique). Así que cada momento en el que ambos participan es un ejemplo perfecto de cómo narrar una escena sólo con acciones y sin diálogos eventuales. Les voy a dejar el guion aquí para que lo descarguen. Así pueden darle una revisada y darse una mejor idea de cómo escribir sus propias historias sin romper la regla básica antes mencionada.

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