Descarga y lee el guion piloto de Prison Break

 

Las buenas series de televisión suelen aumentar poco a poco la intensidad de los conflictos que se desarrollan en la trama. Es un esquema muy sencillo, pero infalible. Todo comienza con el planteamiento de la cuestión. Luego viene un detonante que le inyecta tensión al relato y esta misma tensión va creciendo hasta llegar al clímax de la historia.

Genios como Vince Gilligan (Breaking Bad) o David Chase (The Sopranos) saben estructurar muy bien este tipo de esquemas narrativos. De allí parte el éxito de las series que crearon.

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Hay otro tipo de series que comienzan de manera distinta. Tal es el caso de Prison Break, por ejemplo. Paul Scheuring desarrolló un conflicto interesantísimo, pero incurrió en un desliz. Desde la primera temporada se detona el conflicto entre reos y conocemos la naturaleza de cada uno de los personajes, T-Bag se muestra como un criminal despiadado, Michael Scofield como un genio invencible, Lincoln Burrows como un ridículo iracundo, etc.

No es que esté mal desnudar a los personajes frente al espectador, pero si procuras hacer contenido episódico, deberías guardar algunos aspectos. Prison Break inició con la intensidad a tope y el esfuerzo fue titánico para mantener la tensión a ese nivel durante todas las temporadas. Y, por supuesto, terminó por derrumbarse un poco después de la mitad de la serie.

Ya no había nada que esperar. Uno sabía perfectamente cómo actuaría cada personaje, pues conoció todos sus secretos desde el primer episodio de la serie. Quizá el conflicto de Prison Break fue plantear la historia para adaptarse a la televisión. Probablemente hubiera funcionado mucho mejor como una película.

Sin embargo, tampoco hay que pegar un grito en el cielo. Prison Break fue una muy buena serie mientras mantuvo la tensión. Es una lástima que el esquema inicial le jugara en contra.

Para recordar los buenos momentos, les voy a dejar aquí el guion del primer episodio de la serie. Un relato tan intenso como fascinante que se antoja como para ser reproducido en pantalla grande.

Por: Fernando Valdez

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