El reto de adaptar literatura al cine

Hola, compañeros de letras. Hace poco tuve algo de tiempo libre y pude leer una de las obras de Neil Gaiman, si no saben quién es este autor vayan a la calle, pónganse de rodillas y pidan perdón.

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La obra que leí no es la que más he disfrutado de este escritor, sin embargo, es bastante agradable para pasar el rato, por otro lado lo mejor de mis días de ocio es que pude leer la obra para luego compararla con su versión cinematográfica, así es… estaba ante una adaptación.

La obra que pude contemplar en dos versiones fue Stardust o Stardust el misterio de la estrella, nombrada así por lo menos acá en México.

No sé ustedes, pero a mí me costó trabajo agarrar el hilo a la hora de hacer una adaptación, en la universidad tuve tiempo de echar a perder varias joyitas, intenté hacer una versión para podcast de La nariz de Gogol, no funcionó, quedó un poco más pulida una versión pensada para teatro, luego ayudé con una versión de la novela de Hugo Hiriart titulada: Clotario Demoniax, fue otro intento en podcast, no sé si quedaría muy bien, lo que sé es que la versión en audio que hicimos sí tenía más personalidad.

El adaptador de historias tiene una misión complicada, por un lado debe mantener la esencia, por otra parte debe imprimirle su propio sello o carácter a la obra.

Ahora bien, disfruté mucho leyendo a Gaiman en los ratos que lo robé al sueño y en los tiempos muertos que pasé en el transporte público, me sumergí en el mundo del autor, pues se toma el tiempo de contarte paso a paso el destino del personaje principal, a veces la historia parece ir más lejos que un cuento infantil, empero otras veces no termina de explotar el desarrollo de los personajes o el conflicto, simplemente no alcanza su máximo punto, tengo una vena de cuentista que me hace considerar que Stardust hubiera funcionado más en ese género, por supuesto yo soy un simple mortal comparado al genio que escribió Sandman.

Por último hablaré de la versión cinematográfica: por razones de tiempo desaparece el preámbulo que está en la novela, personajes son eliminados y al final se le da más peso a un personaje que en el libro no tenía tanta importancia, si checan las obras verán a un pirata de los cielos que cambia bastante en cada formato, aunque parece que al igual que en el libro muchas situaciones se resuelven sin explorar su punto máximo, sin embargo en la película no se siente tanto…

¿Qué es mejor el libro o la película? Yo digo que esta batalla siempre se decanta por el original, muy pocas veces la adaptación supera a su predecesor, aunque tal vez tengamos tiempo otro día de conocer un caso extraordinario.

Y a ustedes, Filmadores, ¿Alguna vez les ha picado la necesidad de adaptar una obra?

Por: José C. Sánchez

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