Las pandemias y el cine

 

 

La mayoría conocemos la clásica frase “la realidad supera la ficción”, muchas veces suena a cliché, pero es bastante certera en ocasiones. Tal y como sucede actualmente con el COVID-19.

Sí, una vez más leerán otro artículo sobre este tipo de coronavirus, al igual que ha pasado en muchos otros sitios de internet especialmente en los últimos días. Aunque la realidad es que el primer caso se dio desde noviembre de 2019, pero como ha mutado y ha cobrado ya miles de vidas, la mayoría en China, la información sobre este virus se ha hecho más viral.

Aquí sólo hablaremos de cómo esta realidad es muchas veces similar a lo que vemos en las películas.

Recordemos “Contagio” (Dir. Steven Soderbergh, 2011), esta cinta muestra la manera tan rápida en que se propaga un virus si no se tienen no sólo los cuidados adecuados, sino también la información necesaria para hacerle frente.

Narra la historia de cómo Beth, una mujer de negocios que tras estar en Hong Kong, a su regreso a su hogar en Minnesota, muere inesperadamente por lo que pareciera una gripa aguda, sin embargo, al ignorar sus síntomas -fiebre, resfriado y cansancio- se intenta curar esa “gripa”, con tés y medicamentos sencillos, pero finalmente contagia a su hijo, quien también muere.

Su esposo, inmune, se comienza a dar cuenta cómo esa extraña gripa comienza a propagarse no sólo por Minnesota, también por el mundo y todo termina en caos.

¿Qué aprendemos de “Contagio”? Primero, hay que guardar la calma. En la película todos los centros comerciales colapsan porque realizan compras de pánico aún sabiendo que lo ideal para evitar la propagación del virus es no salir de casa y evitar lugares con mucha gente.

Te puede interesar: Por qué el cine usa a niños malos como personajes

También nos enseña a ser selectivos con la información que leemos en internet, pues en la película también está el personaje de un bloguero (Jude Law), quien asegura que la cura a este mortal virus es la “forsitia”, una planta que sirve para curar algunas infección y también para desinflamar las vías respiratorias.

Sin embargo, en la cinta se muestra después, que el bloguero en realidad engañó a la gente porque aunque según él dice haberse curado del mortal virus con esa planta, en realidad nunca la padeció. Pero como muchos confían en lo que escribe en su sitio, el medicamento de forsitia termina por agotarse y de todos modos las personas no sanan.

En medio de la desesperación, algunos hasta secuestran a una doctora de la Organización Mundial de la Salud y como rescate piden dosis de vacunas. El punto es que en este contexto se observan dos caras de la humanidad, la peor, que es cuando todos son egoístas y piensan sólo en su bienestar y en el de los suyos. Y el lado bueno, el de quienes se ofrecen como voluntarios para cuidar a los enfermos aún sin tener una vacuna certera o un medicamento que los pueda curar.

“Contagio” se convirtió en los últimos meses en la cinta más descargada de iTunes, porque la primicia no sólo es el virus mortal, sino que éste surge en Hong Kong y es de una mutación de un virus de murciélago con cerdo, que al final, muta y se termina transmitiendo al ser humano. Algo muy similar a lo que ocurrió con el COVID-19.

Por otro lado, tenemos “Flu” (Kim Sung Soo, 2013), esta película coreana nos muestra el caos que surge en una ciudad de Corea del Sur, muy cerca de Seúl, cuando un virus muta.

Todo inicia cuando unos sujetos tienen que ir a abrir la caja de un camión que transporta inmigrantes ilegales, pero ahí descubren que casi todos están muertos, excepto uno. Por supuesto ahí mismo uno de los sujetos que abre el camión termina contagiado y es quien propaga la enfermedad.

Aquí también se trata de una gripa mortal, cuyos síntomas son manchas rojas en la piel y sangrado extremo.

Aunque la historia nos muestra todo el temor y conflicto de intereses incluso políticos que hay de por medio, también nos muestra el lado humano de quienes tienen como vocación ayudar a los demás, pues uno de los personajes es paramédico y se enfoca en apoyar incluso a quienes están infectados.

En ambas cintas, las escenas de contagio y propagación del virus se muestran de manera muy detenida para que nos percatemos del impacto que pueden tener ciertas acciones, por muy insignificantes que parezcan.

Por ejemplo, vemos cómo alguien contagiado de pronto se agarra del pasamanos en el transporte público, llega otra persona y lo toca y ¡pum! Contagio a la vista. También reiteran la importancia de no automedicarnos en situaciones críticas como ésta, porque ante cualquier signo de un contagio, es importante comunicarlo para recibir la atención adecuada y así prevenir que más personas enfermen.

Si bien, no siempre podemos tomar lo que vemos en el cine como una total y absoluta realidad, debemos recordar que el cine es un reflejo de la sociedad y las situaciones por las que llegamos a atravesar, es por eso que siempre de cada película se pueden tomar buenas lecciones de cómo hacer las cosas bien.

Por Dany Boo

Síguenos en: @Filmadores