Los mejores guionistas siempre piensan en su audiencia

Son las tres de la tarde y me llega un mensaje a mi celular. Es Taylor diciéndome que el sitio del impacto está más lejos de lo que anticipaba y que sus piernas empiezan a sentirse como gelatina. Me dice que ahora no puede dejar de pensar en lo mucho que quiere gelatina. Espero unos minutos más. Finalmente ha llegado. El Varia, como lo sospechó, está partido por la mitad. Entro en el chat y le respondo.

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Pasan las horas. Taylor se muere una primera vez. Lo intento de nuevo, dándole nuevas recomendaciones. Se muere otras veces. Finalmente lo ayudo a salvarse de la amenaza verde hasta que los miembros del escuadrón de rescate llegan.  Me dice que no podría haberlo logrado sin mí. Se termina la transmisión.  Quedo sin palabras.

Lifeline es un juego de texto para celular que sigue a Taylor, un astronauta que viajaba en la nave llamada Varia, la cuál colisionó en alguna luna de algún lugar de la galaxia. Y que, por azares del destino, logró comunicarse contigo, a tu celular. Una historia que se desarrolla en tiempo real.

Yo viví dentro de ese mundo. Yo estuve verdaderamente preocupado por el bienestar un personaje ficticio. Realmente temí por su vida en varias ocasiones. ¿Cómo logró 3 Minutes Games algo tan grande? Una sencilla, pero a la vez compleja razón. Ellos estaban pensando en cómo sería experimentada su historia.

Cuando un guionista escribe un guion, ¿cuántos consideran la experiencia que tendrá la audiencia de la película? ¿Pensarán en la audiencia sentada a obscuras, rodeada de un montón de extraños, en un cine? ¿Pensarán en una pareja besándose en la fila de atrás? ¿Los escritores de novelas imaginarán a sus lectores en la playa, o leyendo en un avión?

3 Minutes Games imaginó que yo podría estar escribiendo, imaginó que tú podrías estar leyendo un artículo en el rincón del guionista, imaginó que su audiencia estaría viviendo su rutina diaria, la cual interrumpiría gustosamente cuando recibiera un mensaje a su celular. Imaginó a las personas riéndose de los chistes de Taylor. Los imaginó enganchados, primero por la personalidad del personaje, y luego por una gran historia. Imaginó que los jugadores se sentirían tensos al enfrentarse a una decisión difícil que pondría en riesgo, al ya entrañable, astronauta.

Yo creo que las mejores personas creativas siempre tienen en mente a su audiencia, y te invito a que, no importando en lo que sea que estés trabajando, tú también lo pongas en práctica. 

Por: David Ricardo Vázquez García

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