Cine online: películas mexicanas de terror

 

 

Anteriormente les entregamos tres cortometrajes de terror, ahora queremos presentarles tres buenas películas de terror… todas, mexicanas.

Filmadores, preparen las palomitas y pónganse cómodos para maratonear con nosotros y ver cómo México sí ha hecho buenas películas de terror y suspenso.

 

 

MUÑECOS INFERNALES

Esta cinta de 1961, dirigida por Benito Alazraki, nos retrata la historia de un grupo de amigos que, tras realizar un viaje a Haití y volver a México, experimentan hechos paranormales.

Aunque una de sus amigas se dedica a la medicina, ella cree en la magia y hechicería, por lo que pronto se dará cuenta de que sus amigos han sido víctimas del vudú.

Para ser de 1961, la verdad es que los muñecos sí dan miedo. Están bien logrados los pocos efectos que tiene, así que esto nos comprueba que el ingenio y la creatividad son sumamente importantes al momento de hacer cine.

 

 

EL ESCAPULARIO

El director Servando González nos lleva a través de la fotografía de esta película de 1968 a la época de la revolución. La atmósfera que logra es impresionante y, junto con las actuaciones y la música, definitivamente logra que se nos ponga la piel chinita.

Un escapulario es el protagonista en esta película que lleva precisamente el nombre del objeto religioso. Todo es narrado por una mujer que está en su lecho de muerte y le cuenta a un sacerdote todos los eventos en los que el escapulario ha estado presente.

 

 

VENENO PARA LAS HADAS

Cerramos con una cinta de Carlos Enrique Taboada, la misma mente que nos entregó Más negro que la noche, Hasta el viento tiene miedo y El libro de piedra. En realidad es difícil escoger sólo una de sus películas.

Pero en esta ocasión optamos por Veneno para las hadas, por el impacto que tuvo en su momento y también el enredo psicológico que hay en la historia.

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Taboada nos cuenta la vida de dos niñas que se hacen amigas, Verónica y Flavia. Verónica (Ana Patricia Rojo) es amante de las historias de brujería que su nana le cuenta. Todos esos cuentos, aunque viven en su imaginación, ella se los presenta a Flavia (Elsa María Gutiérrez), como si fuera algo real.

Esta cinta de 1984 obtuvo varios premios Ariel, entre ellos el de Mejor Película y Mejor Fotografía.

Por Dany Boo

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