Por qué el cine usa a niños malos como personajes

 

Regularmente los vampiros, fantasmas, zombies e incluso animales como los tiburones, suelen ser utilizados como los personajes más macabros y los villanos de las películas. Pero hay un sector en especial que, aunque uno podría pensar que no asusta en absoluto, se utiliza: los niños.

Esos seres inocentes que suelen dar ternura, en el cine de terror pueden convertirse incluso en los asesinos más temidos.

Ejemplo de ello son “El ángel malvado” (The good son, Dir. Joseph Ruben, 1993), “Los niños del maíz” (Children of the corn, Dir. Fritz Kiersh, 1984) y “La Profecía” (The Omen, Dir. Richard Donner, 1976).

Por supuesto, tenemos muchas más películas donde los niños llevan maldad en su interior, incluso en “Halloween” de John Carpenter (1978), la escena principal es la de Michael Myers, un pequeño de seis años que asesina con un cuchillo a su hermana.

 

 

¿LA MALDAD NACE O SE HACE?

Esto nos lleva a cuestionarnos: ¿un niño nace o se hace malo? Según Nicolás Maquiavelo, “el hombre es malo por naturaleza a menos que le precisen ser bueno”. Por el contrario, Jean-Jacques Rousseau dijo: “el hombre es naturalmente bueno, es la sociedad la que lo corrompe”.

En el cine nos presentan ambas posturas mezcladas, por supuesto, con ficción y otros toques cinematográficos incluso sobrenaturales. Pero sin duda, el tema de la maldad en una etapa de inocencia es uno de los ingredientes favoritos para las películas de terror y suspenso.

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En el cine se conjugan tanto los elementos de psicología como ficticios y de fantasía. Por ejemplo, en la cinta “El pueblo de los malditos” (Dir. Wolf Rilla, 1960), que a su vez está basada en la novela “Los cuchillos de Midwich”, de John Wyndham, se aborda la historia de niños con poderes sobrenaturales, lo que los hace más escalofriantes en su aspecto físico, pues son albinos y con ojos color blanco brillante (esta tonalidad se da justo cuando cometen alguna maldad).

La historia además nos presenta a la maldad como algo innato, pues en la película todos los niños nacieron así. De hecho tienen poderes telepáticos y siempre andan en parejas, excepto uno de ellos.

Esa excepción es el pequeño que digamos sería la oveja negra del grupo, pues a diferencia de los demás que carecen de sentimientos como la empatía, él sí se da cuenta del sufrimiento de las personas.

Lo cual nos muestra que la maldad, tal como lo dice la ciencia, puede darse mediante conductas aprendidas o bien, rechazarse cuando se le muestra al humano la diferencia entre lo bueno y lo malo.

Otro caso donde vemos el uso de la psicología para crear a los personajes es en la película “La huérfana” (Dir. Jaume Collet-Serra, 2009). En la historia se habla de una joven que comete crímenes y se hace pasar como inocente. Su aspecto físico, que es el de una niña, la ayuda a que la descarten como autora de varios asesinatos e incidentes. En realidad la película toma como base un punto médico: la condición física de la “niña” se debe a una enfermedad llamada hipopituitarismo, que hace que personas mayores tengan aspecto de alguien de mucho menor edad, debido a la falta de producción de algunas hormonas, como la del crecimiento.

Además de esta enfermedad, también se habla de diversas conductas psicológicas como celopatía, manipulación, intolerancia a la frustración, entre otras.

De esta manera vemos que la psicología, la medicina y otras ramas de la ciencia, pueden ser siempre de gran apoyo al momento de realizar una película, pues esto ayuda mucho más a que los personajes tengan un mayor impacto en la audiencia.

Por Dany Boo

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