“Si después de leer esto, no te inspiraste a grabar un cortometraje, te invito una cerveza”

No puedo creer que realmente pienses que me vas a ganar la apuesta, pero va.

Primero quiero preguntarte ¿qué es lo que te detiene para grabar tu cortometraje? ¿flojera? ¿miedo? ¿dinero? ¿falta de equipo? ¿falta de crew?

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A la mierda absolutamente todo eso, vato, estás leyendo este articulo, lo cual significa que estás buscando una manera o un impulso para hacer tu proyecto. La flojera es el peor mal del mundo, según mi madre. Desde que me quité la idea de sobrepensar más allá del proyecto, dejé de tener esa weba de hacer las cosas; el simple hecho de pensar en estar mostrándoselo a otras personas llegó a ser un gran impulso para terminar los proyectos, el decir “¡AWEBO, CABRÓN, LO HICE PORQUE PUEDO!”

El miedo siempre ha sido un gran factor que influye en todo lo que hago, pero cuando me metí la idea de decir, ¿sabes qué? me vale absolutamente todo lo que la gente pueda llegar a pensar, decir, fue cuando rompí esa barrera que me impedía hacerlo; he dejado ir muchísimas oportunidades por el miedo al fracaso, y es fecha en que me arrepiento de no haberlo intentado. Nunca sabes cuándo pudo haber sido ese golpe de suerte, quizá el tiempo hubiera sido el mejor en ese momento, y esa maldita pinche frase, “quizá”, la odio con todo mi ser, porque “quizá hubiera podido”. Prefiero intentarlo, romperme la madre pero decir “lo intenté, no funcionó pero lo intenté”. Perdí tiempo, dinero, pero no la oportunidad de intentarlo.

Como muchos saben, en el 2017 tuve un proyecto llamado “Una Semana Un Metraje” donde hicimos 1 cortometraje a la semana, vieras lo chingón que se sentía terminar cada proyecto, por más culero o chingón que estuviera, era de sentarse y admirar lo creado. Jamás pensé en enviarlos a festivales, eran más para subirlos a Facebook y compartirlos, porque al final lo chingón de hacer cortometrajes es que la gente los vea, que te diga “Oye, me gustó tu corto, me inspiró a hacer uno”; porque en festivales sólo se queda en la sala y en los ojos de los jueces. ¡Venga, qué chingón que te den un papel o dinero por tu video! Pero al final ¿qué es más llenador?

Que un grupo selecto de personas vean tu corto y se quede sólo ahí o que muchos amigos tuyos lo vean y te lo digan. En lo personal me gustan las muestras de cortometrajes, es genial ver proyectos de otras personas.

Algo que siempre he pensado es que los cortometrajes sirven de ejercicio si quieres hacer una película. Vas conociendo tanto tus habilidades como las de tu crew, y sobre todo porque en algún momento, algún productor puede ver tu corto y hasta terminas dirigiendo una película.

Te voy a ser bien sincero, todo está en la actitud que tomes ante las cosas. Sé chingón sin chingarte a los demás, toma mi idea de “La Pizza”: una pizza une a un crew, procura evitar a gente que es tóxica para el crew. ¿Cómo sabemos quién es? Es aquel que nunca se calla de sus logros e interrumpe al productor, que se defiende de toda critica, es alguien que no puede tener un error porque es “perfecto”. Todos vamos a cagarla en algo. OJO, no es que sea de awebo que la cagues, sino de que es mejor aprender de los errores y saber reconocerlos.

Si te falta dinero, ¿sabes qué puedes hacer? Empeñar un riñón o buscar alternativas para llevar a cabo tu producción, no necesariamente necesitas gastar mucho dinero para hacer un gran proyecto. ( https://vimeo.com/221095462 ) lo hice con $0, todo el equipo de luz ya lo tenía y la cámara igual; si no tienes cámara profesional, no importa, con que tengas un celular con cámara ya la hiciste; la luz: consigue una luz led, son MUY baratas y son muy buenas.

Excusas hay muchas, pero ¿sabes qué hay también? Historias por contar, y necesitamos que Tú cuentes una historia, a tu manera, a tu gusto, con tu visión, no te preocupes por el crew, con que seas tú quien quiere hacerlo y tiene las ganas de hacerlo, ya tienes el 80%.

Si puedes escribir una idea, la puedes grabar, bien lo dijo Kubrick. Pero lo que te intento decir es que no necesitas equipo caro o dinero para hacer un cortometraje, sólo necesitas QUE TE QUITES DE MAMADAS Y TE PONGAS GRABAR.

Ahora pensarás: “¡bah! esto no me inspiro!”. Pues lo siento, no hay cerveza, mentí para que leyeras esto, porque realmente quiero inspirarte, quiero que digas: “¡A la mierda lo que digan, haré mi corto; quede chingón o quede culero, lo haré”.

Me lo envías cuando lo termines.

Por: Blake Zúñiga

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