Si quieres ser director de cine déjate de pendejadas y ponte a grabar.

Muchas personas me hacen la misma pinche pregunta: ¿Cómo puedo convertirme en un director de cine? ¡Puta, si supiera no estaría desesperado buscando trabajo de editor! Pero lo que sí sé es que en algún punto de mi vida voy a lograr mi sueño, quizás me tarde 20 años, o tal vez menos, pero lo que tengo muy claro es que si quiero lograr eso, tengo que dejarme de mamadas y ponerme a jalar.

“Ay, es que si no ganas premios nunca lograrás nada”

Los premios sólo sirven para levantarte el ego, lo sé porque tengo 4 premios y uno lo gané en Orlando, FL. con un cortometraje que hice hace 6 años y, ¿sabes algo? sirven para nada y para una chingada, sólo son pedazos de papel que significan que algún grupo de personas le gustó tu producción, ¿eso te hace mejor que todos? ¡Para nada!

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Ahora, no vengo a insultarte, vengo a darte el peor consejo que alguien te pueda dar, ponte a chingarle, no porque a tu mamá le haya gustado tu cortometraje significa que eres el director más chingón del mundo, sólo significa que tu mamá le da pena decirte que estás bien pendejo y no le entendió a tu historia.

Si estás leyendo esto significa que tienes algún dispositivo, ya sea una computadora o un celular, así que no tienes excusa para no ponerte a trabajar.

“Mi computadora es muy lenta”

Cuando tenía 15 años editaba con una computadora con 256mb de ram, era Windows XP, ni siquiera tenía tarjeta de video, es más, el disco duro era de 40gb, y cabe mencionar que editaba en Sony Vegas 3, me tardaba años esperando la importación del video ya que tenía una tarjeta RCA bus, era una chinga esperar que cargaran los archivos, pero cuando los veía en digital era genial; de editar usando 2 VHS a poder editar de manera lineal en la computadora era increíble para mi; muchos amigos usaban programas profesionales de edición, cada quien tuvo su introducción de manera diferente, yo era una chico que sólo quería sentirse director de cine y para mí, eso era lo más chingón que podía hacer.

¿Cuál es tu excusa? Tienes una historia, escribe, escribe hasta que te andes cagando y tengas que correr al baño, ¿no to te gusta como va la historia? ¡BÓRRALA! Vuelve a escribir, este texto lo borré más de 8 veces.

Hemingway tiene un excelente consejo: “Escribe ebrio, edita sobrio”. Yo tengo un consejo aún mejor, escribe y edita ebrio, compra una botella de jaggermeister y mantenla siempre cerca de tu computadora, en la noche cuando estoy editando y tengo que terminar los proyectos me tomo varios tragos, me ayudan a concentrarme y a la vez edito de manera más rápida por que no ando pendejando en Facebook.

¿Ya tienes tu historia? Muéstrala a tus amigos, a tus padres, a tus maestros, a tu novia/o a quien sea, pero alguien tiene que decirte si le entendió o si tu historia es una mierda; es más, mándamela a mi, yo la leeré, no te puedo decir con seguridad si te daré una buena crítica porque ni yo entiendo mis propias historias.

Ahora, agarra tu cámara del celular y en lugar de estar tomándote selfies con el equipo de producción (Yo también peco de haberme tomando una foto con una RED) ponte a grabar tu historia, probablemente te quede culerísima pero, ¿sabes algo? Ya la grabaste.

¡Felicidades! Dejaste de ser un puñetas con una historia a un puñetas con un cortometraje.

Por: Blake Zúñiga

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