De hacer cortos sin dinero a estar en pre producción para mi primera película

De hacer cortos sin dinero a estar en pre producción para mi primera película

 

 

Hace unos días me llegó un mensaje preguntándome “¿cómo le había hecho para tener a los actores y la mitad de la producción lista sin aún haber terminado el guión? Así no se hacen las cosas, cabrón”. Mis actores están más que entusiasmados por iniciar el rodaje. Ojo, no estoy diciendo que haremos una película sin guion, al contrario, nos estamos tardando porque como una vez me dijo un guionista el cual le tengo muchísimo respeto: “Debes hacerlo anti-balas, que la gente no pueda cuestionar las acciones porque estará justificado”. Y vaya que esa frase ha retumbado.

Te contaré una historia sobre mi vida y cómo fue que llegué a este punto. Así que ve por tu café, un té o una chela, ponte cómod@ que se va a poner sabrosa la lectura. ¿List@?

Todo inicia cuando terminé la universidad. Como todo universitario pendejo, ya me quería comer el mundo. Recuerdo muy bien que puse un estado buscando actores y actrices, el cual fue ignorado porque pues, ¿quién chingados era yo, no? Que por cierto, hace poco releí el guion y es una basura.

Pero ese mismo mes pasó una tragedia: mi abuela materna muere y todo se fue a la mierda (créeme que escribir esto me apachurra el corazón) y pues ese cortometraje que habíamos planeado un amigo y yo lo terminé botando, no quería saber absolutamente nada de nada.

Hasta que una noche decidí escribir lo que sentía. Todo ese peso que cargaba sobre mis hombros lo terminé plasmando y drenando en una especie de poema/historia sobre un hombre que no podía salir de ese circulo vicioso, ese bucle de depresión y melancolía y, así, fue como escribí “Esperando una Eternidad”, un cortometraje sencillo, con una producción MUY básica, salvo por el personaje principal que quedó increíble –aún tengo el títere de plastilina en casa de mis papás–.

Ganó premios, pero al final de cuentas, lo único que me importa de ese cortometraje fue que lo hice en memoria de mi abuelita, y sé que ella hubiera estado orgullosa de mí.Ahora vamos a algo más divertido, porque ya se bajó el ánimo con este párrafo, lo siento. Por ahí del 2016, tuve la suerte de ser invitado como director para un equipo que formó un amigo en el 48 horas film fest aquí en CDMX. El rally donde hacen un cortometraje en un fin de semana: desde escribirlo y grabarlo, hasta editarlo y entregarlo. Es una experiencia chingona, no te voy a mentir. Conocí personas muy chidas en la fila. El equipo con el que trabajé, increíble. Aún conservo varios amigos con los que hablo a menudo. La verdad fue una experiencia muy chida.

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Mientras estaba en Chilangolandia, me fui con un primo a quien le tengo un inmenso cariño y respeto, él es músico de profesión, lo puedes ver en fonditas tocando o hasta en el metro, pero no es el típico vagonero que anda con su ruidero, es un músico estudiado que disfruta lo que hace: al grado que armó su propio estudio en su departamento.

Mientras estábamos en la calle, amenizando la comida de las personas, decidí grabarlo con mi celular –este dato es importante porque muchas personas no quieren siquiera iniciar con su cortometraje porque no tienen una pinche cámara profesional– y así surgió un pequeño proyecto llamado “Who is?”. Eran micro-documentales sobre personas interesantes que hablaban un poco de ellos y de lo que hacen; todo en menos de 1 minuto. Y al volver a mi ciudad y replantear mi vida, llegué a la conclusión de que quería dedicarme de lleno a hacer cine y este tipo de producciones.

En el 2017, me pasaron a editor de dos páginas bastante grandes llamadas “Tras la cámara” y “Soy Cineasta”. Yo solía hacer live-streams ahí: ayudando y dando consejos –obviamente desde mi punto de vista y hasta lo que alcanzaba a apoyar con mi conocimiento porque ¿quién chingados soy yo?–. La verdad, sólo soy un vato al que le gusta escribir historias; la verdad es que hablo muchísimo y a veces tiendo a darle vueltas a la misma cosa; pero he logrado enfocarme en el punto al que voy… y ya estoy divagando.

Lo que quería decir con todo esto es que gracias a esas páginas, logré darme un pequeño impulso. Me puse como meta de corto plazo hacer un documental. El tema era interesante. Una amiga había logrado salir de Chicago para seguir su sueño como músico, logró entrar a una agrupación de puras mujeres y pues la verdad es que, desde que inicié con mi proyecto de “Who is?”, quería intentar hacer un documental sobre su historia.

¡Venga! todo planeado: Visa aprobada, junté un dinero, amigos me apoyaron con una fondeadora, todo listo, ¡FUGA! Al llegar, la realidad me golpeó bastante cabrón Para empezar no podía estar grabando en el ensayo, MUCHO menos en donde tocan. Logré grabar una que otra cosa, pero nunca pude formalizar el “documental” y a la fecha es de los proyectos que más me duele haber encajonado –pero no olvidado–.

Ese mismo año, al volver a Torreón, inicié, con un Crew pequeño, un proyecto llamado “Una Semana Un Metraje”. Y aquí, amig@s mí@s, es donde se pone divertido. Un cortometraje a la semana: no tenia presupuesto, pero nos las ingeniábamos para lograr sacar el cortometraje. Hubo unos divertidos, hubo unos muy buenos y hubo unos que de plano sí terminaron siendo MUY malos. Mi favorito es uno donde un muy querido amigo mío juega a la ruleta rusa.

Después de haber hecho todos estos cortometrajes, tuve la fortuna de irme a trabajar un tiempo a España, pero esa historia no me gusta contarla, sólo puedo decir que aprendí muchas cosas y volví a México, a Torreón, con una sola cosa en mente: hacer una película antes de cumplir 30 años (Spóiler alert, no lo logré).

Pasaron unos meses y traía una depresión bastante culera. Me repetía a mí mismo: esta ciudad sólo me está ciclando. Y tomé una de las decisiones mas importantes de mi vida: mudarme a CDMX. Le dije a un amigo mi plan y sí, él quería intentarlo también. Ya era un hecho, en enero 2019 nos lanzábamos a la aventura.

Llegamos y un amigo nos dio alojamiento por 4 días en un cuarto donde guardaba todas sus cosas. Yo había conseguido trabajo y necesitaba buscar un departamento o un cuarto lo más pronto posible.Conseguimos un cuarto que tenía un baño propio. Nos quedamos ahí durante un mes y medio –cabe mencionar que la casera se clavó la mitad del depósito–. Luego nos mudamos al sur, por Televisa, donde conseguí un trabajo de noche. Ahora trabajaba en la mañana y en la noche. Esto me causaba un poco de estrés mental, pero al menos logramos conseguir un departamento decente.Pasaron unos meses y mi vida se había vuelto monótona, pero había desempolvado una historia. Estuvimos trabajando en ella –quien ahora es la guionista del proyecto del que les hablaré y yo–. Tiene por título: “Persiguiendo El Amanecer”. Es mi opera prima.

Una historia que he estado escribiendo desde que falleció mi abuela y mi tío, un tiempo después. No dejaba de pensar en eso y, al escribir esta historia (hace 6 años), fui metiendo elementos y detalles relacionados con ellos. Los personajes tienen una personalidad que los terminas queriendo muchísimo.

Pasaron unos meses y sabía que necesitaba orientación para poder sacar este proyecto adelante. Hablé con todos mis amigos que habían trabajado en algún guion que terminó en la pantalla grande, amigos guionistas, personas que trabajan en el medio y recordé que había un director que hizo una película tan conmovedora, que el puro tráiler ya te tiene en lagrimas (si te gustan los perritos, te la recomiendo, se llama “Cometa: él, su perro y su mundo” y ya la puedes ver en Amazon Prime).

Le mande mensaje invitándolo a comer porque quería preguntarle unas cosas sobre su película y aprovechar para pedirle unos consejos. Yo ya en mi mente estúpida pensaba “awebo puedo hacer mi película con poco presupuesto y la pura idea va a vender y ya solo consigo un contacto en Netflix y ya”. Pues déjame decirte que si así piensas, estás igual de pendej@ que yo.Aquí es donde aplico mi “teoría de la chela”. Le pregunté sobre su película, cómo la financió, qué obstáculos tuvo… tú sabes: todo eso. Y luego, ya entrada la conversación, le pregunté sobre cómo podría hacerle yo con mi película. Tuve la confianza de darle el Pitch sin siquiera haberla registrado; fue arriesgado, demasiado… pero cuando le conté el ultimo remate de la historia se quedó callado, le dio un trago a su bebida y me dijo: “quiero producirte”. Me quedé frío.

¿Qué mierda acaba de pasar? ¡Acabo de pitchear una película sin haberme dado cuenta! Yo sólo quería que me diera un consejo y terminé con un productor. ¿Recuerdas la teoría de la chela que mencioné antes? Una chela te puede llevar lejos, es como el Pitch del elevador, la diferencia es que es con chelas. Como todo productor, me pidió el guion. Le dije que no tenía pero sí tenía la historia escrita. Y aquí pasaron 3 meses en lo que la escribíamos y registrábamos.

Una vez con la historia registrada, me dijo: “¿Ya tienes pensado a quién quieres de actor principal?”. Y yo sin dudarlo le dije: “a Humberto Vélez” –el actor de doblaje que hace la voz de Homero Simpson–, “muy bien, ¿puedes contactarlo?”… Jamás había hecho un casting por internet, pero va, le mandé un mensaje por inbox invitándolo a comer y a platicar sobre un proyecto. Aquí es donde aprendí una lección bastante importante: los actores no son inalcanzables. Todo está en cómo los busques, cómo les cuentes el proyecto y, sobre todo, en SER DIRECTO en todo momento. Lo que más odian es que les mientas. Quizá no tengas dinero para hacer tu proyecto, pero nunca sabes lo que podría suceder.

 

Lo mismo sucedió con Gabriel Chávez y Octavio Rojas: los invitamos a comer, les platicamos el proyecto, hablamos de números y de la idea en general, y puedo decirte que todo ha fluído de una manera increíble.Los personajes tienen una personalidad tan real que cuando vi a los 3 actores juntos, no podía dejar de pensar en mis personajes. Es increíble cómo cada uno de ellos está destinado a personificarlos. Es como una sincronía que no podía ser mas perfecta.

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Ya te escucho diciendo: “¡Ah, cómo eres mamon!”, pero es que es cierto, tanto nuestra guionista como nuestro productor están más que sorprendidos de todas las coincidencias que hemos descubierto a lo largo de esta pre-producción.

Por último, te daré un consejo que le daría a mi yo de hace 9 años: la vida te va a patear las bolas, así que agárrate. Sigue escribiendo, creando, grabando, harás cortometrajes culerísimos, pero aprenderás. Piensa bien y procura no cometer el mismo error 2 veces. Y también recuerda esto: el crew es lo mas importante. Haz muchos amigos y una chela siempre puede llevarte lejos. No desperdicies oportunidades, arriésgate y sobre todo, no pierdas el camino.

Por: Blake Zúñiga

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39 películas que todo cineasta debe conocer, por Martin Scorsese

39 películas que todo cineasta debe conocer, por Martin Scorsese

 

Martin Scorsese es uno de los directores más influyentes de la actualidad. Ha cimentado una sólida base de seguidores con películas como Casino, Los Infiltrados, La Isla Siniestra, El Lobo de Wall Street, Cabo de Miedo, entre otras.

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Y en este 2019 se estrenará The Irishman, protagonizada por Robert DeNiro, Joe Pesci (actores de confianza del realizador) y Al Pacino (actor de confianza del planeta entero).

Su gran trayectoria y su incansable vocación cinematográfica lo convierten en una voz autorizada para todos aquellos interesados en el séptimo arte. En este sentido, les quiero contar lo que sucedió en el 2006 en un festival de cine de Nueva York.

Según el sitio No Film School, Colin Levy, ganador de un concurso de cortometraje que se celebró en el marco del propio festival , tuvo la oportunidad de cruzarse en el camino con Scorsese. Por supuesto, se puso histérico de emoción y se mantuvo atento a la interacción del director con los medios, que le lanzaban las preguntas más sesudas del mundo y éste, con gran parsimonia, las contestaba y daba cátedra del dominio de su disciplina.

En un momento, Levy logró colarse y entregarle una nota de agradecimiento a Scorsese. La carta decía: “estoy harto de todo, de tanto rodar”… No, esperen, eso es una canción de rock urbano.

Vuelvo a empezar. Al final de la nota, Levy se declaró impresionado por las palabras de Scorsese, sobre todo en lo relacionado con películas extranjeras (realizadas fuera de Estados Unidos), confesó su total desconocimiento del tema y le pidió al director alguna recomendación para aclarar el panorama.

Tiempo después, ante la sorpresa del joven cineasta, Martin Scorsese le envió la respuesta. Una lista de 39 películas extranjeras que le ayudarían a reformular los conceptos cinematográficos que, hasta ese momento, se habían centrado en un solo tipo de cine.

Les dejo la mítica lista scorsesiana, diseñada específicamente para conocer distintas propuestas cinematográficas (Kurosawa, Murnau, Fritz Lang, entre otros). ¿Armamos el maratón? ¿Quién dice ‘yo’?

Por: Fernando Valdez

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Si eres cineasta tienes que ver todo tipo de películas

Si eres cineasta tienes que ver todo tipo de películas

Psst. Oye, we. Acércate. No tanto. Así está bien, we. Soy un cineasta, we. ¿Quieres saber cómo ver las pelis siendo cineasta, we? Te voacontar un secretito.

Lo primero que todo cineasta debe de aprender a hacer es distanciarse de la experiencia. ¿Te refieres a que se siente hasta atrás de las salas del cine? No, me refiero a que debe ser capaz de experimentar completamente la película mientras se mantiene lo suficientemente lejos como para poder darse cuenta de lo que está sintiendo, de las emociones que tiene, de las ideas que le rondan la cabeza, de las sensaciones que experimenta, etc.

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Sé que esto se escucha súper difícil de hacer, pero puedes empezar ahora mismo, preguntándote cómo te hacen sentir estas palabras, si quieres golpear al que las escribe, si ya te aburrieron y demás. Es decir, empieza a practicar con experiencias más pequeñas que no requieran mucha inversión emocional y racional de tu parte, para poco a poco ir llevando ese aprendizaje a las películas.

Si bien las partes que conforman el cine son importantes por sí mismas, lo que realmente causa el efecto es el conjunto. Así que, una vez que tiene dominada esta nueva forma de ver el cine, el cineasta mira qué fue lo que lo hizo sentir de determinada manera:

  • ¿Fue la fotografía combinada con el guion?
  • ¿Fue el diálogo combinado con la increíble forma en que el actor entregó la línea?
  • ¿Fue la coreografía de aquel baile combinado con la iluminación?
  • ¿Fueron todas las opciones anteriores?
  • Conquistar Polonia.

Otra de las cosas a las que se atreve el cineasta es a ver “Mirreyes contra Godínez”. Sí, escuchaste bien. Se atreve a ver películas “malas”. Si piensas que no tienes nada que aprender de una película que fue vista por más de un millón de personas en México durante su primer fin de semana, deberías de reconsiderar tus posturas. Pero bueno, si ésta no es suficiente razón como para ver “malas” películas, aquí te va otra. Las buenas películas están construidas de tal manera que todas sus partes (la fotografía, el guion, la escenografía, etc.) trabajan cohesivamente.

Las películas “malas” en cambio, tienen sus partes más desunidas, lo cual hace más fácil diferenciar lo que funciona de lo que no, y los agujeros que pudieron ser trabajados de otras maneras.

Por último, no temas re-imaginar lo que no te gustó de cada película. ¿Qué hubieras hecho diferente? ¿Cómo lo hubieras resuelto? ¿Qué de lo malo es un poco rescatable? ¿Cómo le darías un giro para que fuera más entretenido? 

Gracias por escucharme, we. Diles a tus amigos que aquí ando, we. Te estaré esperando en el siguiente artículo.

Por: David Ricardo Vázquez García

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Consejos para hacer un cortometraje de bajo presupuesto

Consejos para hacer un cortometraje de bajo presupuesto

Una vez me preguntaron si la profesión de cine era exclusiva para gente adinerada y mi respuesta inmediata fue sí. Después de todo es una profesión que no te permite tener un empleo formal que te genere un ingreso estable y las necesidades de recursos son constantes tanto para la realización de cortometrajes como para la promoción de tu trabajo. Luego, después de pensarlo bien me pude responder a mí mismo que estaba equivocado y que existen claros ejemplos en el mundo  que han demostrado que los grandes presupuestos no siempre son indispensables para desarrollar un buen proyecto de cine.

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Todos tenemos ese proyecto soñado de gran presupuesto que algún día quisiéramos realizar, con un reparto de actores de renombre, en una de las grandes avenidas y una elaborada puesta en escena pero, mientras los apoyos gubernamentales o de la iniciativa privada llegan debemos estar preparados para generar proyectos que podamos realizar con nuestros propios recursos.

Usualmente al realizar un cortometraje se inicia con una idea que se desarrolla y se convierte en un guion que luego tenemos que desglosar e iniciar a reunir todos los elementos necesarios para su realización; pero para un proyecto de bajo presupuesto tal vez se pudiera iniciar al revés; primero realizar un recuento de cuáles son los elementos que se tienen a la mano y con los que se pueda armar un proyecto.

¿Cuáles de tus amigos y colegas pueden colaborar contigo y qué pueden aportar? Todos tenemos en nuestros contactos un actor en preparación que necesita entrar a toda índole de proyectos como parte de su entrenamiento. Todos tenemos algún colega que es bueno trabajando con la cámara o un músico con experiencia con micrófonos y audio. En esta etapa es importante ser honesto desde el principio, invitarlos e informarles que no existe un pago en efectivo pero siempre debes estar dispuesto a ofrecer algo a cambio, desde una sesión de fotos o la revisión un guion. 

Y es indispensable saber cuánto tiempo tú y tu equipo pueden dedicarle a la grabación  ¿uno o dos días? ¿un fin de semana? Un puente vacacional puede ser de gran ayuda para que todos coincidan en agenda, aunque tengas que esperar un par de meses para ello, lo cuál te da tiempo de planear todo lo demás.

¿A qué lugares puedes desplazarte para grabar? No siempre es necesario viajar al campo o al bosque o a ese pueblo recóndito y desconocido, a veces la calle por donde transitas a diario y la tienda de la esquina pueden resultar ser un gran escenario de tú próximo trabajo. Si lo piensas y sabes observar, todas las ciudades y pueblos tienen rincones insospechados esperando a ser descubiertos.

Con algunos de esos elementos en claro puedes empezar a armar un guion conciso, concentrado en lo verdaderamente indispensable para narrar tu historia. Si una de las escenas te exige el uso de una grúa o una persecución entre varios vehículos es importante preguntarte de nuevo cómo puedes sustituirla y contar tu historia desde la base. Deja esas elaboradas secuencias para otro momento, concéntrate en uno o dos personajes y una cámara entre ellos, sí puedes narrar una historia con esos elementos podrás más adelante jugar con maestría con un mayor número de elementos y artilugios.

¿En qué no puedes escatimar? En conocer a fondo la cámara con la que trabajarás, no es necesario el modelo más sofisticado pero es importante que tú y tus colaboradores sepan sacarle provecho y lograr acoplarse con ella a las condiciones en que trabajarán. Un buen dispositivo de grabación de audio adicional es básico, a veces una buena opción es un celular con un micrófono de solapa. Y una o dos lámparas nunca están de más, hay opciones de muchos precios en las tiendas del hogar, incluso en YouTube rondan tutoriales de cómo construir tu propio equipo con luces led al estilo de grandes producciones. ¿Te gustaría estrenar un estabilizador? ¿Y qué tal construir uno con tubo de pvc?

El camino para realizar un proyecto de cine no es fácil para nadie, ni con alto o bajo presupuesto, en ambos casos los retos son muchos, lo importante es saber adaptarse a las distintas condiciones y aprender a sobrevivir. Cómo lo dijo una de mis colaboradoras más invaluables; haremos el proyecto cómo siempre, con lo que tengamos a la mano y lo mejor que podamos.

De ese tamaño es siempre el reto.

Por: José Luis Luna

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Si quieres ser director de cine déjate de pendejadas y ponte a grabar.

Si quieres ser director de cine déjate de pendejadas y ponte a grabar.

Muchas personas me hacen la misma pinche pregunta: ¿Cómo puedo convertirme en un director de cine? ¡Puta, si supiera no estaría desesperado buscando trabajo de editor! Pero lo que sí sé es que en algún punto de mi vida voy a lograr mi sueño, quizás me tarde 20 años, o tal vez menos, pero lo que tengo muy claro es que si quiero lograr eso, tengo que dejarme de mamadas y ponerme a jalar.

“Ay, es que si no ganas premios nunca lograrás nada”

Los premios sólo sirven para levantarte el ego, lo sé porque tengo 4 premios y uno lo gané en Orlando, FL. con un cortometraje que hice hace 6 años y, ¿sabes algo? sirven para nada y para una chingada, sólo son pedazos de papel que significan que algún grupo de personas le gustó tu producción, ¿eso te hace mejor que todos? ¡Para nada!

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Ahora, no vengo a insultarte, vengo a darte el peor consejo que alguien te pueda dar, ponte a chingarle, no porque a tu mamá le haya gustado tu cortometraje significa que eres el director más chingón del mundo, sólo significa que tu mamá le da pena decirte que estás bien pendejo y no le entendió a tu historia.

Si estás leyendo esto significa que tienes algún dispositivo, ya sea una computadora o un celular, así que no tienes excusa para no ponerte a trabajar.

“Mi computadora es muy lenta”

Cuando tenía 15 años editaba con una computadora con 256mb de ram, era Windows XP, ni siquiera tenía tarjeta de video, es más, el disco duro era de 40gb, y cabe mencionar que editaba en Sony Vegas 3, me tardaba años esperando la importación del video ya que tenía una tarjeta RCA bus, era una chinga esperar que cargaran los archivos, pero cuando los veía en digital era genial; de editar usando 2 VHS a poder editar de manera lineal en la computadora era increíble para mi; muchos amigos usaban programas profesionales de edición, cada quien tuvo su introducción de manera diferente, yo era una chico que sólo quería sentirse director de cine y para mí, eso era lo más chingón que podía hacer.

¿Cuál es tu excusa? Tienes una historia, escribe, escribe hasta que te andes cagando y tengas que correr al baño, ¿no to te gusta como va la historia? ¡BÓRRALA! Vuelve a escribir, este texto lo borré más de 8 veces.

Hemingway tiene un excelente consejo: “Escribe ebrio, edita sobrio”. Yo tengo un consejo aún mejor, escribe y edita ebrio, compra una botella de jaggermeister y mantenla siempre cerca de tu computadora, en la noche cuando estoy editando y tengo que terminar los proyectos me tomo varios tragos, me ayudan a concentrarme y a la vez edito de manera más rápida por que no ando pendejando en Facebook.

¿Ya tienes tu historia? Muéstrala a tus amigos, a tus padres, a tus maestros, a tu novia/o a quien sea, pero alguien tiene que decirte si le entendió o si tu historia es una mierda; es más, mándamela a mi, yo la leeré, no te puedo decir con seguridad si te daré una buena crítica porque ni yo entiendo mis propias historias.

Ahora, agarra tu cámara del celular y en lugar de estar tomándote selfies con el equipo de producción (Yo también peco de haberme tomando una foto con una RED) ponte a grabar tu historia, probablemente te quede culerísima pero, ¿sabes algo? Ya la grabaste.

¡Felicidades! Dejaste de ser un puñetas con una historia a un puñetas con un cortometraje.

Por: Blake Zúñiga

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Bienvenido a casa amigo/a cineasta

 

Bienvenido a casa, amigo/a cineasta.

El día de hoy comienza una nueva etapa, hoy inauguramos Filmadores, un espacio pensado para las personas que quieren aprender y hacer cine y que han sido relegadas de otros espacios y foros por cualquier razón habida y por haber.

Mi nombre es M. Alberto Román M., soy guionista y director de cine, soy cofundador de la asociación civil Escribe Cine, del festival de guion y las múltiples actividades (cursos, talleres, muestras de cine, etc.) que se realizan dentro de la misma. 

Hace unos meses decidí crear un nuevo proyecto y hoy, estoy muy contento de poder compartir contigo esta nueva etapa.

Pero, ¿a mi qué me importa tu nuevo proyecto? Seguro te estarás preguntando (y con justa razón) mientras lees estas líneas, déjame contarte.

Filmadores nació como una respuesta lógica al trabajo que he desempeñado en los últimos 10 años de mi vida, tuvo su génesis cuando era estudiante de cine y cuando como tú, me vi enfrentado a una comunidad cerrada, donde las oportunidades profesionales y educativas eran bastante limitadas.

En lugar de tirarme al drama decidí poner manos a la obra y, ahora, después de diez años de trabajo, puedo decir que ha valido la pena, he conocido la enorme capacidad y talento que hay en México y en el mundo y, con esta iniciativa, me gustaría poner mi granito de arena para ayudar a que ese talento se convierta en cine.

Después de todo a eso nos dedicamos ¿no?, a transformar nuestros sueños en realidad.

¿Qué es filmadores? ¿Qué voy a encontrar aquí?

Filmadores es una plataforma digital que tiene como objetivo primordial acercar el conocimiento y las herramientas a todos los interesados en aprender a hacer cine, sin importar el área en que quieran especializarse, queremos crear una comunidad pensada para y por cineastas, donde puedan compartir sus dudas, inquietudes y sus trabajos.

Queremos darte ese primer empujón en tu camino y, contrario a otras organizaciones, foros y espacios, queremos darte la bienvenida a esta industria, a esta forma de hacer arte, de hacer cultura, en este espacio todos y todas son bienvenidos, no importa qué tipo de cine te guste, ni el que quieras hacer, si amas hacer cine, eres de los nuestros.

Bienvenido a casa, amigo/a cineasta.

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